Te cuento una forma muy sencilla de hacer yogur casero.

 

Así como ves en la foto dejo el yogur toda la noche para que se haga, bien calentito, a la manera tradicional. 

Ahora existen las yogurtearas (yo tengo y estoy encantada) pero está forma no necesita nada que no tengamos ya en la cocina. Te cuento los pasos a seguir:

  1. En un bote de cristal pones más o menos la medida de un vaso y añadimos leche templada (yo lo mido con el dedo, no fría ni caliente vamos). Si está demasiado caliente las bacterias que se encargar de hacer el yogur pueden morir y no se produciría la fermentación.
  2. Mételo en una cazuela caliente. Para esto puedes utilizar una olla que hayas usado previamente para calentar algo o sino puedes simplemente hervir agua y luego reutilizar ese agua para cualquier otra cosa.
  3. Envuélvelo con un trapo, si es de lana mejor, para que se mentanga bien la temperaturan durante todas las horas.
  4. Tapa la cazuela y déjalo toda la noche que se haga con el calor residual. En unas 12 horas estará listo. Guárdalo en la nevera un par de horas para que se endurezca y ya se puede tomar.

Otra manera muy sencilla es dejar el bote directamente encima del radiador o de la chimenea, este sistema es muy cómodo en invierno, ya que aprovechamos la energía de la que ya disponemos.

El resultado suele ser un yogur cremoso y ligero. Si se le quiere dar más consistencia y que quede más cuajado se le pueden añadir probióticos.

Se dice que cada X veces que se hace yogur debes comprar una «madre nueva», es decir, usar yogur nuevo comprado y no un poco del hecho en casa para hacer más.

Eso depende de cada uno, ve obserando tu mezcla y valora. Siempre fíjate que tenga buen aspecto y olor. 

Al hacer yogur casero con este sistema no se genera ningún plástico.

¿Te animas a probar?

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Última actualización el 7 de Julio de 2020.

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